MITOS Y LEYENDAS DE SAN IGNACIO LINEA3D

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PRESENTACIÓN:

Hoy, ante la ocurrencia de nuevos y portentosos hechos similares a los ocurridos hace siglos, la ciencia moderna los ha aceptado y catalogado dentro de algo que llaman parasicología, telequinesis, paranormal e inexplicable, aceptando y ratificando estos sucesos que parecen no ser más que la repetición de aquello que se negaron a aceptar hace algunos años. Estos pues, son los relatos basados en investigaciones, en consultas de antiguos y carcomidos documentos que duermen el sueño del olvido en apolillados anaqueles, y en los archivos oficiales de la provincia. Quizás se les ha agregado un poco de fantasía, algo de sabor para evitar lo frío, lo macabro y amargo de un relato, pero sin desvirtuar ni menguar el meollo del asunto. Con la publicación de esta breve antología de mitos y leyendas sanignacinas, pretendemos divulgar la riqueza de las narraciones de las culturas precolombinas, mediante las cuales se explicaban el origen tanto de sus dioses como de la naturaleza. Cualquier lector podrá percatarse del alto grado de cultura y civilización desarrollados por las culturas prehispánicas, mismo que lamentablemente fue de cuajo interrumpido por el abrupto y criminal proceso de sometimiento llevado a cabo por los denominados conquistadores, quienes, en más de una ocasión, demostraron el grado de inferioridad cultural en que se encontraban frente a la magnificencia de las culturas autóctonas.

Los mitos y leyendas mas conocidos en nuestra provincia son:

Leyenda 01

LA LAGUNA ENCANTADA:

laguna dibujoCuentan los pobladores  del caserío Alto  Potrerillo, que años atrás cuando el caserío recién se formaba, comenzaron a suceder hechos muy insólitos. Un día a un señor se le perdió cerca de una laguna que los pobladores denominaban encantada.

Pasado un tiempo se volvió a perder otra vaca, pero esta vez en circunstancias muy misteriosas, el dueño salió a la búsqueda y lo único que encontró fue la huella del animal que se dirigía al cerro. Así siempre se perdía una y otra vaca, hasta que un día se perdió la única vaca de un humilde poblador, pero él no se quedó tranquilo y persona siguió las huellas   que se dirigía al cerro. El señor subió hasta la sima de donde se acababa la huella del animal pero al llegar allí se encontró con un portón inmerso que estaba cerrado.

En la entrada del portón había bastante ceniza, el, inocente toco la puerta y dice que un hombre la abrió. Entonces el pobre hombre le pregunto: ¿de casualidad no ha visto usted una vaquita que se me ha perdido? era la única que tenía, la pensaba vender para comprar la medicina para mi único hijo que está enfermo. De pronto el portero le dijo: pasa a buscar, el señor pasó y tan grande fue su impresión que vio de tras del portón un pueblo muy hermoso, en ese pueblo había una casa muy hermosa, el señor empezó a buscar su animal y de repente fue por detrás de  la casa, tanta fue la coincidencia que  encontró su vaca allí . De pronto escucho música y muchas voces que reían, por curiosidad se acercó a mirar por una ventanilla, y vio que se celebraba una fiesta, todos comían y bebían en platos y copas de oro.

Lo raro en esta fiesta que había personas que ya estaban muertas. Estas personas en vida  habían tenido muchas riquezas porque se dice que habían sido compactadas con el diablo  para tener mucho dinero, pero cuando el tiempo de vida  se les acababa morían, entonces en llevadas en cuerpo y alma, seguramente metidos en el cerro, el ingenuo poblador , asustado cogió su animal y salió del pueblo ;al llegar al portón la agradeció al portero por dejarlo pasar, pero el portero le dijo: llena un poco de ceniza en tu alforja y vete, el la lleno y bajo contento al caserío porque encontró a su animal que había perdido. Al llegar a su casa, contó  a su familia todo lo que le había pasado, también les dijo que le había regalado una alforja de ceniza, de pronto se fue a ver su alforja  con la ceniza y se dio la sorpresa de que la ceniza se había convertido en oro. Desde ese momento su condición de vida cambio, fue a vivir con su familia a otro lugar muy contento y muy feliz, pero se dice que el demonio lo llevara al interior del cerro una vez que muera.

Leyenda 02

EL PANTANO DEL MAL:

DeadMarshesEn tiempos remotos, casi casi por todos olvidadas y según la traición oral de antiguos de san Ignacio , cuentan de la existencia de una Ciénega, localizada con el lugar donde actualmente se conoce como “mercadillo”. En esta parte de nuestro terreno distrital ocurrieron  mucho desvanes  afectando y preocupando cada vez más a los pobladores de estos tiempos, persona y animal (sea caballo, vacas, burros de carga) que cruzaba el lugar; era inmediatamente atraído por una fuerza interna inexplicable, como si dentro de este lugar; existiese un inmenso imán, "el pantano del mal”, nombre que le asignaron, por toda las pérdidas de vidas humanas y ganado de ese pueblo, marco todo el sufrimiento de muchas familias  que sintieron el dolor  de perder a un ser querido; dejando sellado por el mal, sufrimiento, lagrimas, gritos y suplicas  de las víctimas de esa atracción  maldita, como se referían a ellos algunos testigos. Queriendo encontrar una manera urgente de dar termino a esta acción maligna, la mayoría de la gente decidió cubrir todo el lugar con mucha tierra negra, la misma que según ellos ayudaría a limpiar de tanta maldad. Todos  los pobladores participaron en la búsqueda de esta tierra especial, y una vez  obtenida, acudieron al  tapado inmediato de todo el pantano, donde pasaron varios días y noches de arduo trabajo, logrando cubrir por completo el lugar  para sentir al fin, alivio y tranquilidad.

Al pasar el tiempo, de generación en generación, el lugar fue haciéndose, cada vez más consistente  y seguro, que permitía por lo menos  cruzar su extensión; pero después de todo creen  y cuentan nuestros antiguos pobladores que el Pantano del Mal sigue presente  en esta zona del mercadillo y que en un futuro no muy lejano puede volver a resurgir y recobrar nuevas víctimas.

Leyenda 03

EL GUITARRISTA ENCANTADO:

DDDDDDEn el caserío Campana, de la provincia de San Ignacio, existe un camino de herradura que conduce al caserío de Huangari. En el cruce de los caminos que se reparten para este caserío y el caserío Santa Rosa existe una caída de agua 6 m. de altura aproximadamente. Cuentan que esta caída de agua es rica en cuando a biodiversidad, tiene especies que tienen un efecto hechizante para aquellos que son tentados por el sonido agudo  de una guitarra. Este cruce es muy conocido por los pobladores, se dice que en semana santa, cuando atardece las personas pasan por ahí, sin compañía, escucha el sonido agudo de una guitarra, es entonces cuando recuerdan al joven guitarrista que años atrás se perdió en la inmensidad de la noche.

Hace mucho tiempo, un viernes santo, un grupo de jóvenes optimistas contagiados por la alegría decidieron dirigirse al caserío Santa Rosa a dedicar una serenata a la novia de Juan, un integrante del grupo en el transcurso de la aventura Rodolfo y Jorge comenzaron a contar viejas historias, Sebastián, Rodolfo y otros estaban muy concentrados en los relatos, a excepción de Juan que tubo ganas de miccionar y se alejó un poco de ellos, introduciéndose en un pequeño matorral, llevando consigo su guitarra.

Pasados algunos minutos, uno de los jóvenes se percató que faltaba Juan, inmediatamente dio por enterado a sus compañeros; empezaron a llamarlo pero al no haber respuesta de su llamado, se sentaron a espérarlo, sus amigos esperaron su llegada pero esto no sucedió; preocupados y aterrorizados por la idea de que le sucedió algo, decidieron esperar que rayase la aurora para luego dirigirse a su búsqueda. Estando en el lugar rastrearon minuciosamente esperando encontrar algún indicio de su compañero; pero cansados de tanto buscar, reposaron al lado de la caída del agua.

Uno de ellos que no se había dado por vencido siguió buscando y se dio con la sorpresa de que la clavija de la guitarra estaba colgada en la parte alta de la peña. Juan nunca fue encontrado, jamás apareció por ningún lugar, solo quedaron sus recuerdos. Hoy  en día se  dice que en semana santa y en algunos días y a media noche, aquellos que pasan por este lugar, solo escuchan el agudo sonido de una guitarra que incita a buscar al guitarrista.

Leyenda 04

ORIGEN DE LA QUEBRADA BOTIJAS:

Quebrada Cuentan los antiguos pobladores de la zona de San Martín, de la provincia de San Ignacio, que antiguamente existían por estos lugares dos tribus guerreras. La tribu de las Jarcas y los Yanquis, ambas se profesaban ciertas rivalidades.

El jefe de la tribu de las Jarcas tenía un hijo apuesto, era muy hermoso, las doncellas que vivían en el lugar se enamoraban de él. Por otro lado el jefe de los Yanquis tenía una hija, una hermosa joven, blanca como la nieve, una mañana el joven guerrero salía a dar un paseo por el campo y vio a la joven doncella que se estaban bañando en una laguna, al ver ante sus ojos a una hermosa mujer que nunca antes había visto se quedó totalmente anonadado, regreso a su casa y contó lo sucedido  a su padre  a quien le causó mucha gracia la noticia.

El joven, todos los días pensaba en la doncella, hasta que una noche de luna llena, ambos se encontraron al pie de una laguna, el joven le declaro su amor y ella le corresponde,los dos invitaron al dios del amor para que los casara en secreto; pero al enterarse el padre de la doncella que su hija se había casado sin su consentimiento, declaro la guerra a la otra tribu.

Ambas tribus imploraron a sus dioses para ganar la guerra. La batalla fue muy sangrienta y cruel, lucharon por igual durante 8 años. Los dos jóvenes por salvar su amor huyeron por el bosque como dos locos perdidos, aprovechando que las dos tribus estaban en guerra; pero los dioses al descubrir que el guerrero y la doncella huían burlándose de sus familias, botaron bolas de nieve convirtiéndolos en dos hermosas montañas de hielo.

Al enterarse de lo sucedido, las dos tribus firmaron la paz, aceptaron  su error, pues por su culpa habían perdido a sus seres queridos.

Con el pasar el tiempo y por los fuertes  vientos que soplaban, estas hermosas montañas se derritieron, dando origen a una hermosa quebrada, con aguas cristalinas que riega todo el valle. En la actualidad lleva el gran nombre de botijas, porque nace de dos fuentes de agua inacabables, del interior de un cerro que guarda las ya derretidas montañas de hielo.

Cuando visites el caserío de San Martín  y vayas al pie del cerro  de donde nace la quebrada, observaras dos ventanas, son los ojos de la doncella y el agua que sale de allí son lágrimas de ella que llora  por haberle arrebatado su amor, y en viernes santos se escuchan gritos desesperados, esos gritos son del joven que busca a su amada. 

Leyenda 05

HISTORIA Y LEYENDA DE CHICUATE:

A partir de 1777 aparece en títulos y documentos coloniales, el pueblo y tierras de San Juan de Chicuate como pertenecientes desde tiempos inmemoriales a la parcialidad de Segunda y Forastero, (Huancabamba) según testimonio de los caciques de indios don Tomás de Palacios y don Francisco Labán, quienes pleitearon por ella ante la autoridad virreinal, contra el Licenciado don Juan de Ubillus y Barco, que movido a generosidad y por ahorrarle costos judiciales, cedió a estos caciques las tierras de Chicuate, que comprendía la cordillera de Chicuate por el sur hasta el Cerro Collona en el límite con Tabaconas abarcando lo que hoy se conoce como el cerro de las Chinguelas, a ambos lados del camino real del Carmen de la Frontera a Sapalache el río Samaniego, el río Blanco, por donde actualmente se encuentra la minera Majaz, quebradas de los Rosarios, quebradas de las Amatistas, colindando con Chimara, por el este el cerro del Horcón y la quebrada de Gramalotal.

Estos parajes solitarios por mucho tiempo, hoy algo poblados, guardan la leyenda de San Juan de Chicuate. Narra que en el siglo XIX vivían en el caserío de Cajas dos “sordo mudos” que continuamente traían apreciables cantidades de oro y contaban que lo traían del sitio en donde estaba encantado el antiguo y riquísimo pueblo de Chicuate, allí existía una gran laguna cuyas vertientes arrastraban pepitas de oro. La codicia y la envidia, movieron a muchos seguir ocultamente a los sordos mudos para descubrir tan extraordinario tesoro, pero fue en vano, porque sólo consiguieron ir tras ellos hasta las puertas de mógica, formadas por dos peñas que casi se juntan en forma de arco, desde ahí empezaba la senda que conducía a la aurífera laguna y lugar en donde estaba encantado el pueblo de Chicuate, pero de una manera misteriosa los sordos mudos desaparecían envueltos en la espesa neblina, los mudos habían heredado el secreto de sus abuelos que conocieron a una pastora que había escapado de quedar encantada por estar pastando sus ganados al momento en que se produjo el encantamiento de Chicuate. La pastora contaba que en los primeros años de la conquista española, Chicuate fue un pueblo precolombino, fue muy grande, muy adelantado y primoroso. Construido por los incas y en el cual se establecieron los españoles, En el templo, en los edificios públicos, en las casas resplandecía el oro que abundaba por doquiera, vasos, vajillas artefactos eran de oro, los chicuateros vivían en la opulencia, a tal punto que se olvidaron de Dios y se dedicaron a una corrupción como Sodoma y Gomorra pero llegaron los años que precedieron al encantamiento, raras cosas se vieron, los domingos amanecían montones de tierra, en el templo, en los edificios y en las casas y cuanto más se barría más tierra volvía a amontonarse. Los chicuateros presintiendo un castigo del cielo, acudieron al glorioso patrón San Pedro, pidiéndole su intersección ante el Maestro Divino, su venerada imagen comenzó a recorrer los campos en procesión, pero ya era tarde, decretado estaba el encantamiento del pueblo de Chicuate. Un viernes a media noche se oyeron ruidos profundos bajo tierra, corrieron vientos tempestuosos, se escucharon lúgubres tañidos de campanas y luego un terremoto se tragó al pueblo y vomitó en su lugar una laguna inmensa, desde entonces los viernes, en horas de medianoche, hóyense repiques de campanas, se ven emerger del fondo de la laguna toros bravos que tienen los cuernos revestidos de achupallas, y cuando algún mortal quiere acercase por esos parajes todo desparece envuelto en espesa neblina. Nota curiosa en la Iglesia Matriz de Huancabamba se veneran dos imágenes “San Pedro Chicuatero y la Virgen de Lourdes Chicuatera, que según la tradición se salvaron del encantamiento porque estaban recorriendo las comunidades.

Pero parece que el genio que mantienen encantado Chicuate algunas veces se muestra generoso con algunas almas que se extravían por estas misteriosas soledades, un campesino de Sapalache buscando su toro que se le había extraviado se interna en Chicuate, a lo lejos en una loma divisa a su toro, se acerca al lugar.¡ Vaya broma!, en el mismísimo lugar, en vez de su toro estaba una planta de la misha warwar o misha toro para los hombres del ande, “vaya con esta plantita, como me toma el pelo y dicen que es buena seguidora, veamos si es cierto” exclama y cogiendo la hoja la mastica como chacchando coca, y la virtud de la hierba hace su efecto, se interna en Chicuate, la ciudad encantada, se encuentra con el guardián del lugar quien le dice “Yo soy el guardián de este lugar tu toro está acá, pero no puedes llevarlo, regresa por donde has venido, pero para que no regreses vacío, lleva estos choclos de maíz” el campesino con su alforja llena de maíz emprende el regreso, pero como le pesaba mucho la alforja, arroja casi todas las mazorcas por el camino y sólo llega con dos a su casa. Le dice a su mujer “No pude encontrar el toro, sólo he traído estos dos mazorcas de maíz, dame de comer estoy de hambre”. La mujer sin saber que estaba mishado, le prepara un guiso, (que según los brujos es un veneno para el hombre mishado, a quien tienen primero que cortarle el efecto de la hierba con flores blancas, maíz blanco, azúcar blanca y limas) que al comerlo el campesino cae muerto, cuando la mujer repara la alforja se da cuenta que son mazorcas de oro.

Otro campesino del Distrito de Sapalache – Huancabamba, también aseguraba haber llegado a la ciudad encantada de Chicuate, en circunstancias que había asistido a una mesada en una de las varias lagunas misteriosas de las Huaringas, Este campesino después de quedar desahuciado de la ciencia médica acudió a un maestro curandero y una noche, en una de estas misteriosas y exóticas lagunas, en la mesa del curandero habían muchos pacientes, este brujo le dio a beber un brebaje que lo puso a dormir, pero su mula no la había desensillado y la tenía sujetada de la soga, que había amarrado en la cintura, también estaba acompañado de su perro, el brebaje del brujo que a todas luces resultó ser un enemigo del campesino, ya que lo había puesto a dormir en ese paraje solitario de la laguna, cuando despertó, se dio cuenta que estaba sólo, lo habían abandonado, entonces ya salido el sol por la mañana, emprendió el retorno, pero, cuantas veces intentó salir de ese lugar, siempre retornaba al mismo punto de partida como si estuviera viajando en circulo, entró en razón que se había desorientado y no daba con el camino real. Así que, viendo unas montañas altas se dirigió a ellas con la esperanza de que las alturas le permitieran orientarse mejor. Así lo hizo, y llegando a la cima, se encontró en unas mesetas, a lo lejos vio una pastora con su rebaño de ovejas y así que picó espuelas a su mula para alcanzarla, pero cuando se acercaba a este rebaño, lo veía más lejos, lo cual lo obligaba a exigirle a la mula a cabalgar más de prisa, hasta que por fin logró alcanzar al rebaño de ovejas y a la pastora, a quien luego de saludarla le contó todo lo que le había sucedido y le pidió que le ayudara a encontrar el camino real a Sapalache. La pastora se ofreció a ayudarle pero le dijo que tenía que ir a su casa, y que ahí le daría posada. La casa de la pastora estaba en una peña junto a unas ruinas como de un pueblo gentil, era unas habitaciones como de piedra. La pastora lo presentó a su mamá, quien gustosa lo atendió y ahí estuvo dos días, la madre de la joven, le pidió que se escondiese para que no lo vean los animales que ella iba a citar con un sonido gutural que exclamó y a su señal, el patio de aquella casa se llena de ganado cimarrón, hermosos toros, ovejas, llenos de achupallas, que llenaban un inmenso corral. El campesino y la joven se fueron enamorando, y contaban con la aprobación de la madre, un domingo lo invitaron a ir a la misa, le proporcionaron un traje de gala, para poder estar arreglado conforme a la costumbre del lugar, para asistir al culto y toda la gente de la ciudad de Chicuate se asombraban de ver a la joven y a su guapo novio, en el templo. El párroco, puesto al corriente por la madre del deseo de los jóvenes de casarse también estuvo de acuerdo para celebrar el matrimonio, pero el joven campesino pidió primero que lo dejen regresar visitar a sus padres, la Madre de la Joven le dijo que no había problema pues Sapalache a lo mucho estarían a cuatro horas de viaje, y le obsequiaron una pareja de novillos y le dijo que entrara aun cuarto y que recoja el dinero que quiera. Llenó su alforja con moneda de oro y plata, se despidió de su futura suegra y acompañada por la joven que era muy hermosa; esta lo acompañó hasta el camino real que desciende de las Chinguelas a Sapalache. Antes de despedirse la joven le dijo: “Este es el camino real, de aquí ya tu conoces como llegar a tu pueblo, hasta una semana te estaré esperando, y aquí pongo esta rama, si vienes y no me encuentras esta rama te mostrará el camino hasta mi casa” con ese acuerdo se despidieron los jóvenes y el campesino llego a su casa. Les ocultó a sus padres la verdad de lo sucedido sobre los novillos muy hermosos que le encantaron a su amigo y vecino, inventando una historia, les dijo que los había comprado en la Provincia (San Ignacio) y que en una semana se iba a regresar. Ya sea por que la providencia estableció para que no sea encantado, el amigo no se quiso desprender de él y cuando partió lo siguió con el deseo de conocer esa buena ganadería, donde quería también comprar de eso hermosos novillos, lo siguió hasta el lugar donde la joven lo dejó, buscó la señal de ramas que había quedado pero ya no pudo dar, ya sea por la presencia del acompañante la joven pastora ya no apareció y se regresó a su casa, conformándose con el par de toros, y las monedas de oro y plata que le obsequiaron.

¿Qué es Chicuate en sí?,es algo misterioso, seguro, tan misterioso como el triangulo de las Bermudas, la puerta de entrada a una dimensión desconocida, algo como la entrada a las ciudades secretas del mundo mágico de Harry Potter.

Los viajeros que transitan del Carmen de la Frontera a Sapalache, bordeando el cerro de las Chinguelas, en el silencio de la soledad del paisaje creen oír, balidos de vacas, ladridos de perros, murmullos de conversaciones, canto de gallos en las soledades del páramo y concluyen “es Chicuate la ciudad encantada”

Esta leyenda de Chicuate es la que ha permitido mantener deshabitada la Cordillera de las Chinguelas, hasta el límite de la línea de frontera con el Ecuador, en el cerro Pan de Azúcar, para los campesinos es una zona prohibida, misteriosa, encantada, en la cual no se atreven a explorar menos a vivir. Hoy por hoy los únicos valientes que se ha establecido en un extremo de Chicuate son los mineros de Majaz, que según dicen, tienen proyectada construir una carretera desde su campamento hasta Sapalache, atravesando Chicuate, se comienza a entretejer una nueva leyenda ya no del oro de Chicuate sino la del cobre del Cerro pan de Azucar? ¿Majaz librará del encantamiento a Chicuate? y nos quedan otras preguntas, si en toda leyenda hay algo de verdad y fantasía, ¿habrá restos arqueológicos en el misterioso Chicuate? ¿quien llegará primero la minería o la arqueología?. Se rumorea que los ingleses ya habrían encontrado Chicuate y sus tesoros tan legendarios como el fabuloso y legendario “Dorado” .

Mas Leyendas

LEYENDA DEL CERRO CAMPANA:

Este cerro se encuentra ubicado en la parte Norte de la ciudad de San Ignacio. Su forma es muy atractiva y en la inmensa cantidad de rocas de su parte superior existe una figura con la apariencia de una mujer majestuosa sentada sobre el sillón. De la base de ésta roca fluye un riachuelo de agua clarísima que nunca se ensucia y en cuya ribera crecen flores de pétalos brillantes; se cuenta que en sus aguas se ve a veces nadar una patita de oro que quienes quieren cogerla sufren la pérdida de la razón.

Los pobladores cuentan que en tiempos inmemorables, existía en el Cerro Campana una hermosa ciudad cuyos habitantes se enemistaron con el jefe de otra tribu, cierto día se levantaron todos ellos contra la tribu enemiga. El jefe de ésta tribu estaba herido y en su amor propio, viajo a la sierra, donde contrató un brujo, con el que hizo encantar a todos sus atacantes y al mismo cerro, que quedó convertido en laguna mientras sus habitantes fueron transformados en rocas.

La gente que caminaba al caserío Huangari cuentan que, al pasar por el Cerro Campana en día jueves o viernes santo, escuchan el tañido de una campana el canto de gallos y, de vez en cuando las melodías de una banda de músicos. Se cuenta también que a veces se ve un toro atado a una soga de oro, cuerda que es una señal de desafío al cerro Picorana que queda al otro lado del río Chinchipe.

MITO DE SAN IGNACIO:

Cuentan los pobladores que unos años atrás todas las noches salía un señor en su caballo con su bebito en brazos y que paseaba por las calles de San Ignacio. Cuentan también de que quien lo veía se alocaba. Una noche un policía que estaba de turno salió a mirar si es que algo pasaba, cuando de pronto se escuchó a un caballo que venía galopando, el policía empezó a gritar por que un bebito lloraba, de pronto el señor tiró el bebito y desapareció por encanto, de pronto vino otro policía a ver lo que pasaba, cuando se dio con la sorpresa de que su colega estaba desmayado, se acercó y vio a un bebito tirado el cual tenía cachos y hablaba; dicen que ese policía se alocó y que después de un tiempo recobró el conocimiento. En la actualidad cuentan que sale pero solo cuando toca viernes 13 y en horas de la mañana porque también tienen la costumbre de decir que es una hora mala.

LEYENDA DEL CERRO CHINCHIQUILLA:

Es un cerro de San Ignacio de los primeros antepasados en el cual se encierran muchas historias, los hombres de hoy desconocemos el propio origen, desde el que fue su antepasado, su historia nos dice que era muy extensa que abarcaba casi toda la parte sur de San Ignacio. Mi abuelo cuenta que en una época por el sitio de Pacaypite se les apareció una vaca, el señor salió en busca hasta llegar a la cima, la encontró a orillas de una laguna enorme que hasta la fecha de hoy existe, dicho señor salió acompañado de un perro y cada vez que pasaba a llevar la vaca, se encontraba nuevamente con la laguna, así estuvo por un lapso de 24 horas hasta que por fin pudo salir, se supone que al no haber sido por el perro el señor se hubiese alocado. En otra época un señor llamado Miguel Alberca de sólo 10 años de edad, salió a ver su parcela llegando hasta la cima del cerro donde había una vertiente de agua que nacía desde la mitad de una roca, entonces el señor al cruzar el agua tubo miedo y decidió regresar pero al hacerlo se encontró con la sorpresa que no pudo y se quedó por un lapso de 2 días hasta que en el Caserío San Pedro de Calabozo se dieron cuenta de su ausencia del señor, fue entonces que decidieron formar una comitiva y salir en busca de su rescate, estos caminaron por muchas horas dentro de la montaña hasta que por fin por intermedio de perros rastreros encontraron al señor con su hijo agotados y desfallecidos sin acción de nada quienes les ofrecieron una taza de café térmico para que se recuperen y poder llegar al caserío.

En el Cerro Chinchiquilla existen muchas variedades de madera como son el cedrillo, cedro fino, romerillo, guayabilla, etc. Los que a través de la explotación del hombre se van destruyendo y el lugar va dejando de ser patrimonio cultural.

LEYENDA DEL CERRO HUAQUILLAS:

Cuentan Los pobladores de Huaquillas que el cerro Huaquillas está encantado, donde existe una mina de rocas bañadas de oro, betas de oro las cuales guían hasta donde se encuentra un toro de oro . Dicen los pobladores que hace unos años atrás llegó una compañía alemana a explotar dicha mina. Ellos quisieron explotar el cerro pero no pudieron porque los trabajadores siguieron las betas de oro sin darse cuenta que llagaron hasta el toro de oro, lo amarraron con una soga, pero de pronto el toro bramó y se encantaron, jamás volvieron a salir, Cuentan que el Viernes Santo se escucha gritos cuando el toro de oro sale a comer hierba. Actualmente hay una empresa de Canadá que estudia esta mina, pero también no empiezan a trabajar por miedo que les suceda lo mismo.

LEYENDA DEL BARRIO ALTO LOYOLA:

Cerca del barrio Alto Loyola hace unos años atrás cuentan que siempre en una casa lloraba un bebito de manera incontrolable y siempre se perdían las cosas de los vecinos todos los días, hasta que decidieron ir a ver que pasaba porque creían que quizás era un bebito abandonado, pero se dieron con la sorpresa que no había nada y empezaron a tirar piedras y palos diciendo que era la chununa, avisaron al sacerdote de la parroquia de San Ignacio para que fuera al lugar de los hechos. Ellos rechazaban el rosario y la chununa contestaba al revés, luego bendijeron la casa y siempre en Semana Santa se escucha bulla y ruido.

LEYENDA DE LOS DOS HERMANOS:

Hace mucho tiempo habían dos tribus gobernadas por dos hermanos, dicen que el hermano más bondadoso prepara un viaje y se marchó a Huancabamba , el otro hermano al ver que su tribu no podía salir adelante tenía envidia de su hermano que estaba marchando bien y a raíz de esto preparó un plan malo contra la tribu de su hermano y lanzó un hechizo que hizo que la tribu se volviera piedra , luego un hechizo cayó sobre su tribu y se convirtió en un inmenso cerro y dicen que allí hay una piedra que tiene la forma de una mujer cargando a su hijo por donde hoy se denomina caserío Huangari.

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